«Fijémonos los unos en los otros para estímulo de la caridad y las buenas obras» (Hb 10, 24) es el lema elegido elegido por el Papa para la Cuaresma 2012, que comienza el 22 de febrero, miércoles de ceniza
Queridos hermanos y hermanas: La Cuaresma nos ofrece una vez más la oportunidad de reflexionar sobre el corazón de la vida cristiana: la caridad. En efecto, este es un tiempo propicio para que, con la ayuda de la Palabra de Dios y de los Sacramentos, renovemos nuestro camino de fe, tanto personal como comunitario. Se trata de un itinerario marcado por la oración y el compartir, por el silencio y el ayuno, en espera de vivir la alegría pascual.






La polémica asignatura dará paso a Educación Cívica y Constitucional
compartir este momento de envío a la misión. Vaya un saludo especial a Kiko Argüello, a Carmen Hernández y al sacerdote Mario Pezzi, junto con un saludo cariñoso a todos vosotros, sacerdotes, seminaristas, familias, formadores y miembros del Camino Neocatecumenal. Vuestra presencia hoy es un testimonio visible de vuestro gozoso empeño de vivir la fe, en comunión con toda la Iglesia y con el Sucesor de Pedro, y de ser anunciadores valientes del Evangelio.
VATICANO, 20 Ene. 12 / 11:12 am (
episcopal, con la que oficialmente asume el nombramiento que le otorgará el Papa Benedicto XVI, el pasado 12 de diciembre.
Miércoles, 4 ene (RV).- Esta mañana en el Aula Pablo VI del Vaticano en la primera Audiencia General del año y ante miles de peregrinos Su Santidad Benedicto XVI dedicó su catequesis al tiempo litúrgico natalicio: “el Verbo asume nuestra humanidad y la naturaleza humana, por su parte, es elevada a la dignidad divina. En la Eucaristía se hace presente de modo real este asombroso intercambio”. (Audio)

Si queremos encontrar al Dios que ha aparecido como niño, hemos de apearnos del caballo de nuestra razón «ilustrada». Debemos deponer nuestras falsas certezas, nuestra soberbia intelectual, que nos impide percibir la proximidad de Dios.
audiencia a los cardenales, los miembros de la Curia Romana y de la Casa de Gobierno de la Ciudad del Vaticano para la presentación de los augurios natalicios. En el encuentro, tras las palabras de saludo al santo padre del cardenal Angelo Sodano, decano del Colegio Cardenalicio, el papa dirigió a los presentes el discurso que sigue a continuación.







